viernes, 1 de marzo de 2013

Opinión - El caso de Jennifer Lawrence (o qué pasa cuando la prensa hace lo que le da la gana)

Definitivamente, odio a la prensa que publica sin contrastar.

No puedo entender cómo, por el afán de publicar bombazos, pueden mortificar a las personas por hechos aislados y descontextualizados. No me refiero solamente al caso que voy a narrar, pero sí quiero que sirva de ejemplo:



Suceso 1: Jennifer Lawrence recoge su Globo de Oro y comienza su discurso con una frase ingeniosa, famosa por una película (I beat Meryl!). 
Reacción de la prensa: La prensa, incompetentes, no entienden la broma, y la mortifican en sus columnas de "opinión". "Mirad lo que ha dicho la engreída esa, metiéndose con, probablemente, la mejor actriz de los últimos años (Streep)". 
Sin comentarios.




Suceso 2: Al recoger su bien merecido Oscar, se cae.

Reacción de la prensa: La prensa (que ya le había cogido el gustito de meterse con ella) la llama torpe, y la culpan de caerse. ¡De caerse! ¿No es suficientemente embarazoso ya de por sí aparecer al día siguiente en miles de fotos, vídeos, gifs y parodias? No, hay que llamarla patosa y recordarle que, en un acto como ese no debe caerse (una entrevistadora le dijo algo así, a lo que ella respondió con su habitual sarcasmo: "No, si lo hice adrede").



Suceso 3: En la sala de las entrevistas, con la prensa y los fotógrafos, antes de comenzar, un periodista (nadie ha publicado quién) le dijo algo (nadie ha publicado qué), y ella le respondió con una peineta (izando su dedo corazón). 
Según he podido leer en un medio que estuvo presente en la sala, Jennifer estaba bromeando con los periodistas, que estaban encantados con ella, y parece ser que, en esta línea bromista, alguien comentó algo, y ella respondió con la peineta, bromeando también (podéis mirarle la cara, cómo está haciendo el idiota posando con su estatuilla). Acto seguido, vio que la habían cazado los fotógrafos, y todo se desmadró.
Reacción de la prensa: La prensa (la que no estuvo ahí) la saca como la nueva actriz talentosa pero engreída, la que no puede contenerse, la nueva niña mala de Hollywood. ¿En base a qué? ¿A una foto sacada de contexto? Porque los que sí estuvieron allí dicen otra cosa.


Ella, obviamente (sarcasmo), ha pedido perdón por los incidentes 1 y 3.

No dudo que la chica (o mujer, o lo que sea) se haya pasado con su peineta "a lo Bárcenas". Creo que en un acto como son los Oscar no debería haber permitido que la cazaran así. Pero, también es cierto, que en otras ocasiones, ya la han juzgado por sucesos que han sacado fuera de contexto, como en el suceso 1, en el que tuvo que ofrecer declaración a la prensa explicando de dónde coño venía la frase, que era una broma ingeniosa utilizando una frase de una película.


Mi opinión: la mujer es un tanto graciosilla, y la prensa (los que actúan de este modo), definitivamente, incompetente. 

¿Acaso no puede uno decir lo que le plazca, o ser la personificación del sarcasmo?

Miedo me da si algún día llego a ir a algún guateque de ese calibre y tengo que dar un discurso. Mi cabeza en una bandeja.


Si queréis ver a Jennifer bromeando con David Letterman en su talk show, en el que están ambos graciosísimos y encantadores:

2 comentarios:

  1. miriam b.1/3/13 19:07

    como tergiversar para ganar audiencia o lectores o lo q sea jajajajaja pa tres tonterias q hace y una sin quererlo la han crucificado a la pobre. Comparto tu opinion xD

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  2. la prensa siempre habla de todo... Quizás no debería haber izado su dedo (con cámaras delante) y se disculpó. Pero para una que es cercana, simpática y con sentido del humor, algo que apreciar de la gente de hoy en día... ¡envidia cochina!

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